Viajes y buena mesa en internet
 

Sobre la mesa de cata


El equipo de cata
del Aula del Vino se reunió para enfrentarse a cinco vinos europeos de algunas de las regiones más importantes del viejo continente. Y aquí está el resultado del trabajo desplegado, donde la pugna entre los caldos fue una de las notas dominantes.

Martin Shaetzel Pinot Noir Cuvée Réserve 2008, Alsacia
Color rojo cereza ligero, de capa media baja, limpio. Aromas a frambuesa, fresa ácida, lavanda, menta, cerezas en licor, anís y un fondo de hierba verde. En la boca, de buena acidez, ligero y de gran estructura, muy equilibrado. Parecía delgado pero su fenomenal estructura le hacía largo y poderoso.

Lalama 2006, Ribera Sacra
Rojo cubierto de capa media, cierta turbiedad, buena fluidez. Olores de gallinero, cierta reducción, se atisban aromas minerales y fruta negra. En la boca, acidez correcta, retrogusto amargoso y cierta falta de estructura.

Esporâo 2007, Alentejo
Rojo intenso de capa media alta, glicérico y fluido. Aromas de fruta negra, arándanos, moras, ciertos olores de alcoholes altos enturbian la paleta aromática, balsámico, algo confuso. En la boca, destaca un potente amargor, sabor a hollejo, demasiado rustico.

Losada 2007, Bierzo
Rojo picota de capa alta, limpio y fluido. Fruta roja en compota, balsámicos, eucalipto, tierra húmeda, monte bajo, frutas en licor. Boca amplia y potente, cierto rastro secante del roble aún presente, buena estructura.

Conde de Salceda 1998, Rioja
Rojo cereza con ribete ocre, capa media baja, limpio y fluido. Perfumes a guindas en licor, fruta escarchada, frutas rojas, delicado y sutil. En la boca, sedoso, amplio y con acidez justa, bien envuelto en una estructura media. Final de recuerdos a tabaco de pipa. En perfecta forma.

Las sensaciones finales de la cata fueron contrapuestas:
Esporao y Lalama no terminaron de gustar, cierta falta de estructura envuelta en una rusticidad algo molesta que les hizo poco disfrutables
Losada gustó aunque la excesiva presencia de la madera le penalizó algo, era un vino para disfrutar ya, de buena intensidad
Conde de Salceda sin grandes alharacas fue un vino elegante que había ganado complejidad con el tiempo, suave y sutil
El que sorprendió fue Martin Shaetzel con su pinot noir, de perfecta elaboración todavía le falta botella para desarrollar aromas de reducción, ahora ya se puede disfrutar de una pinot con raza

© Roberto García Corona


Tags: ,

Deja un comentario