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Los monasterios españoles sacan toda su gastronomía ‘divina’ a la calle

A nivel gastronómico, los expertos aseguran que los monjes lo han inventado todo, desde lo más humilde, como las sopas de ajo, hasta lo más excelso, como el champán de Don Perignon. Y no olvidemos que la cocina de conventos nació hace cientos de años para alimentar a los pobres, y hoy se han convertido en algo así como la vanguardia de la gastronomía.

Viene esto a cuento de la celebración en Torrelavega de la I Feria de Dulces de Convento, en la cual 24 monasterios de Cantabria y Castilla y León presentan en este particular mercado para chuparse los dedos y en el que todo es un pecado para el paladar.

Quesos y licores compartirán protagonismo con chocolates, amarguillas, tejas, almendrados, nevaditos, garrapiñadas o yemas, todos ellos productos artesanos y elaborados en los conventos como se ha hecho durante siglos, pero a los que la crisis de ventas en los recintos monacales ha obligado a salir para buscar al cliente.

Entre los expositores están los monasterios cántabros de Villaverde de Pontones, célebre por sus sobaos y quesadas; el de Cóbreces, por su queso de nata; y el de Noja por su repostería.

Pero este tipo de ferias es solo el complemento de la enorme importancia que está adquiriendo la gastronomía de los coventos y, de manera especvial, la venta de estos productos.

Y es que las  tecnologías han revolucionado todo que estamos contando, porque acaba de nacer lo que algunas ya llaman el torno on line para vender sus productos.

La página web DeClausura los reúne todos en un torno on-line para ayudarles a difundir su labor, comercializar sus productos y adaptarse a los gustos y necesidades del mercado.

La web pone a la venta más de 200 productos elaborados de manera artesanal en algunos de los 950 conventos de clausura de toda España y con los que las monjas y religiosos financian sus comunidades. Se trata de repostería y dulces –yemas y dulces de las Clarisas—pero también ropa de bebé y canastillas –como los de las Carmelitas-, encuadernaciones y papelería -de las Domninicas–; licores –-de los Mercedarios Descalzos–, o las figuras religiosas de la Hermanas de Belén, todas alcance de cualquier ordenador.

En la página web también hay una sección dedicada a dar a conocer las necesidades concretas de cada convento o comunidad y solicita ayudas o donativos directos.

Pero no es la única, pues existen otras muy similares, tales como:
· Dulces de convento
· Monasterios y conventos

© Gastrónomo Digital

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